Montecristi, situada frente las costas del Océano Atlántico, es la más occidental de las provincias de la Republica Dominicana. Participa de la frontera con Haití y constituye uno de los soportes económicos de la Región  denominada "Línea Noroeste".

Por ser uno de los pueblos más antiguos del país, conserva tradiciones y costumbres autóctonas de gran relieve, que le dan una característica distinta a la de los pueblos del centro y el sur de la isla.

El primer turista en este lugar fue un cierto almirante llamado Cristóbal Colon, quien además de pasarse unos días allí, quiso también bautizarla como “Monte Christy”, respondiendo a la montaña que tuviera a la vista en ese momento y que se asemeja al “Monte Calvario o Monte de Cristo”. Esto ocurrió el 5 de enero 1493. Siglos han pasado de aquella fecha y el pequeño pueblo taino se ha tornado de una pequeña, pero acogedora ciudad llamada San Fernando de Montecristi.
Oficialmente fundada en el año 1533 por 60 familias procedentes de las Islas Canarias, ha tenido importante y singulares momentos históricos, por ejemplo, con la presencia de Sir Francis Drake, famoso corsario ingles, que la utilizaba para abastecer a sus barcos y para esconderse de la flota española, aprovechando los canales de la laguna de Icaquitos. Allí se firmó también en el año 1895 el Manifiesto de la Independencia de Cuba, que con el apóstol José Martí y el general Máximo Gómez a la cabeza, lograron la hazaña histórica de llevar la libertad al pueblo cubano, oprimido por varios siglos.
La ciudad de Montecristi no supera ahora los 15 mil habitantes y sigue siendo una tranquila urbe de la provincia dominicana del mismo nombre, donde los ritmos de la vida se acompañan de un clima caliente y seco, con muy escasa pluviometria y a una inteligente y sabia forma de buscar la vida: sin apurarse demasiado de las cosas que tanto oprimen y estresan a los europeos o a los norteamericanos.
La música típica de la isla, el merengue, llena día y noche durante los fines de semana, las calles de la ciudad, donde hermosas muchachas sonríen al turista, mientras degusta de una buena comida hecha a base de platos típicos dentro de un variado menú.
Solamente a un kilómetro de la ciudad, por medio de una ancha carretera, se llega al área de las playas: Costa Verde, Playa Paroli, La Granja y del Morro, un verdadero centinela que protege la hermosa bahía de este pueblo. Este morro tiene la forma de un camello o dromedario dormido y desde arriba se goza de una extraordinaria vista a 360 grados. Su altura es de 257 metros y con el cual termina la cordillera Septentrional que bordea todo el litoral costero del Océano Atlántico. Paralela a la montaña,  una cordillera de coral que emerge millones de años atrás y conserva todavía uno de los ecosistemas más apreciados por su riqueza natural y diversidad.
Cómo llegar:
Se puede llegar a Montecristi, a través de varios medios, pero especialmente por el medio terrestre en autobuses con aire acondicionado y por carreteras panorámicas en perfecto de estado.
En CARIBE TOURS, desde la capital Santo Domingo, con tres rutas diarias, a las 6:30, 7:30 y a las 14:00. Esta línea transporta también desde Puerto Plata y desde Santiago de los Caballeros.
Además existen los muchos expresos que hacen toda la línea de la frontera en autobuses más pequeños.
Lugares particularmente  interesantes para los naturalistas, son la boca del río Yaque del Norte, la playa de Costa Verde, con sus miles y miles de caracoles, Playa Popa, de grandes extensiones de arena blanca y los pescadores que cocinan pescado fresco y Punta Mangle, una playa salvaje en la llamada Costa de los Piratas y la playa del morro.
Otro destino turístico y cultural es la denominada Línea Fronteriza, con su rico y pintoresco mercado haitiano, donde los lunes y viernes de cada semana, dominicanos y haitianos venden sus mercancías a precios particularmente baratos.
Un Paseo por el El Parque Nacional
Montecristi

El parque incluye un área de terreno que comprende la laguna Saladilla, la ensenada de Estero Balsa, parte de la Bahía de Manzanillo con sus manglares, la desembocadura del río Yaque del Norte, el Morro, la loma Isabel de Torre (no la Isabel de Torre en Puerto Plata) los cayos Cabra, Fraile y los Siete Hermanos. Luego sigue la línea costera paralela a la Cordillera Septentrional; dejando fuera las playas de Popa y Punta Rucia, hasta alcanzar la desembocadura del río Bajabonico.
El Parque es uno de los cuatro parques de frontera del país y se encuentra en el extremo noroeste del país.

Partiendo desde la capital se recorre toda la autopista Duarte, se pasa por Santiago y se llega a Montecristi. El terreno del parque en su mayor parte es aluvial con vegetación de cuatro tipos: manglares, pantanos, sabanas, y bosque seco espinoso.

En el Morro se encuentran plantas interesantes, que incluyen algunas especies endémicas, especificas de la loma y de sus alrededores. El clima es semiárido con una temperatura media de 26,5 grados y un promedio de precipitaciones anuales de 700 mm. El clima de la región esta influenciado por los vientos alisios que soplan desde el noreste
Las Precipitaciones son mas altas en la parte oriental del parque donde los vientos chocan con la Cordillera Septentrional y descargan sus aguas.
En la parte oriental del parque no hay aportes superficiales de agua dulce, la roca caliza es muy porosa y no permite las formaciones de ríos permanentes. En la parte suroeste del parque el río Yaque del Norte tiene una gran importancia. Tiene su desembocadura cerca de Montecristi y parte de sus aguas llegan a la bahía de Manzanillo a través del canal Tapión. A la bahía llegan también las aguas del río Chacuey y las aguas del río Masacre en Dajabón que forma la frontera con la República de Haití.

Ecosistema, costero y terrestre.
En el área protegida aparece un arrecife de barrera que se extiende desde Punta de la Granja (El Morro) hasta la playa de Punta Rucia representando la mayor barrera de coral de las costas del país. Presenta una estructura y composición faunística muy distintas a las del resto del Caribe.

A lo largo del litoral del sector se extiende una pradera marina.
Estos pastos son bien desarrollados y extensos, se extienden alrededor de las barreras de coral y son utilizados por peces grandes para poner sus huevos, también por manatíes (Trichechus manatus) y tortugas marinas para alimentarse.


Los estuarios de varios ríos presentan características peculiares a causa de la convergencia entre el agua del mar y del río. Los bordes de estas desembocaduras suelen estar colonizadas por manglares, principalmente mangle rojo.

 

En el Parque Nacional Montecristi se desarrollan extensos manglares, que forman a veces islotes en la costa.
La superficie total de los manglares del parque es de 91 Km2 y representan el 40%25 de la cubierta de manglar en todo el territorio nacional.

En la bahía de Manzanillo y de Icaquitos se forman entre los manglares varias lagunas saladas que son importantes hábitat para grandes aves como el Garzón y el Flamenco.
La mayor y mas importante laguna de agua dulce del parque es la de Saladilla, la cual ocupa un superficie de casi 12 Km2 con una profundidad promedio de 1.8 metros. Presenta vegetación acuática y hospeda muchas especies de aves acuáticas, tanto residentes como migratorias.
En la laguna vive también el cocodrilo americano y una rica población de peces. Las aguas de la laguna se utilizan para la irrigación agrícola.
Las dunas, las zonas saladas, la costa rocosa constituyen otros ecosistemas importantes para varias especies de aves y de crustáceos. En las aguas del parque encontramos también varios cayos. Los Siete Hermanos , Abogado, Isla Cabra y los Frailes. Los cayos constituyen una zona de reproducción para las tortugas marinas.
También están poblados por algunas especies de reptiles.
El parque ofrece siete itinerarios recomendables, seis marinos y uno terrestre. Hemos participado en la primera excursión del itinerario 4, que pudiera llamarse el sendero de las islas Siete Hermanos.
Saliendo en un catamarán desde el muelle de la playa Juan de Bolanos, recorrimos a fuerza de vela la bahía y llegamos al cayo Monte Chico.

Una travesía de casi dos horas con un cielo límpido y un mar tranquilo, al llegar el cayo nos ha ofrecido una visión de playas incontaminadas, aguas cristalinas y corales en perfecta estado. Cubierto de una vegetación baja, tipo arbustos, el cayo ofrece refugio a varias especies de aves, dos de ellas de una especie no identificada (similares a los canarios con el pico largo).
Sin miedo se acercaron a las personas a pocos centímetros de distancia. La vuelta completa del cayo, bajo el sol, es un buen paseo.
Nos hemos gozado al sentir la sensación de encontrarnos en un mundo incontaminado, después un placentero baño en las aguas calientes y transparentes. Al regreso al catamarán costeamos la isla Cabra dirigiéndonos hacia El Morro.
Después de almorzar y de un breve paseo por los canales de manglares regresamos a la base desde donde habíamos salido. Para los que practican el buceo existe una excursión submarina. A nosotros nos quedó todo el deseo de regresar para participar en todos los itinerarios, que ofrecen experiencias bellísimas y a veces únicas.


Montecristi es un territorio agreste y caluroso, sembrado de cambrones. Unos arbustos enmarañados cuyas semillas llegaron en la pelambre de camellos que quisieron ser introducidos a la región hacia finales del siglo pasado.

Sin embargo, en determinadas regiones es un oasis, cuyo verdor proviene de sus platanales enfrentados a un sol que cada día se torna más agresivo. Del cambrón, Montecristi ha ido desarrollando una próspera industria de carbón vegetal.

Esta árida región hoy día ofrece la posibilidad de participar en buceos profundos en búsqueda de tesoros perdidos en las entrañas de naves españolas que naufragaron en el siglo XVI.

El Morro y sus Playas

Ubicada casi bajo el nivel del mar, permite que el agua entre y se asiente en las terrazas construídas para atrapar la sal del agua evaporada, convirtiéndola en una de las principales productoras de sal del país.

La pesca es también otra de las fuentes de vida de la población, así como el ganado caprino.

Es una ciudad de historia y personajes de coraje y valentía. Allí está el Museo de Máximo Gómez, casa donde se dió el encuentro con el prócer cubano José Martí.

Dentro de sus atractivos está el Morro que es una loma con forma de camello echado, como un viejo sabueso cuidando el puerto de la ciudad de Montecristi y la Playa de Montecristi con arena áspera, rojiza y fuerte oleaje que pega contra el acantilado que se forma tras la loma de el Morro.

La playa en sí misma es un espectáculo impresionante, por la majestuosa bravura del mar.

La superficie terrestre de esta provincia alcanza los 1,924.35 kilómetros cuadrados, con una población para el año 1993 de 95,715 habitantes, divididos en 57,044 personas residentes en la zona rural y 28,661 en la zona urbana.

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